miércoles, 8 de febrero de 2012

CAMBIOS QUE HAN SURGIDO POR EL ALZA DE LOS COMBUSTIBLES

CAMBIOS QUE HAN SURGIDO POR EL ALZA DE LOS COMBUSTIBLES
alza de precios de los alimentos constituye un desafío cada vez mayor para las políticas públicas de los países de ingreso medio y bajo de la región. Entre marzo de 2000 y marzo de 2011, el índice internacional de precios de los alimentos casi se duplicó en términos nominales, con un aumento de 82%. No obstante, el precio de los alimentos sigue siendo relativamente bajo según parámetros históricos: en 2007, el precio del trigo fue inferior en 10% en términos reales a su promedio durante los años sesenta y setenta.
Tras la actual inflación en el precio de los alimentos, aparentemente se esconde un cambio fundamental en la oferta y la demanda mundial debido a la mayor producción de biocombustibles, al alza del precio de la energía, al cambio climático y al mayor consumo de alimentos en los mercados emergentes.
Si bien estos factores son estructurales y cíclicos, debemos aceptar que los alimentos tendrán precios más altos de ahora en adelante. En este contexto, los beneficios de la adopción de políticas sostenibles son muchos, ya que la historia demuestra que más tarde resulta difícil modificar esquemas mal diseñados, como aquellos que normalmente se adoptan en momentos de crisis.
Mientras que la región en su conjunto es un exportador neto de alimentos, la inflación en el precio de los alimentos de todos modos perjudica los ingresos, nutrición y salud de los consumidores pobres. Incluso en países con sistemas agrícolas fuertes, la mayoría de las personas compran sus alimentos y resultan afectadas negativamente por el alza sostenida en su precio. Los más afectados son los pobres, debido a que gastan una mayor proporción de sus ingresos en alimentos. Por lo tanto, la carestía de los alimentos reduce el ingreso real de los más vulnerables, situación que trae graves consecuencias en materia de nutrición y salud. Además, el aumento en el precio de los alimentos y las diferencias en los patrones comerciales pueden conjugarse para generar consecuencias negativas incluso para los países exportadores de alimentos.
El precio de algunos productos alimentarios básicos ha subido más que otros: entre marzo de 2006 y marzo de 2008, el precio internacional del trigo aumentó 152% y el del maíz, 122%, mientras que el precio de la carne de vacuno aumentó sólo 20% y el de las bananas, 24%.
La inflación en el precio de los alimentos ha aumentado en toda la región de América Latina y el Caribe, situación que afecta tanto a los países importadores como exportadores. Los precios de los alimentos registraron una alta inflación en todo el mundo durante 2007, y América Latina y el Caribe no fue la excepción. Siete países de la región registraron una inflación de dos dígitos en este ámbito (gráfico 1). Se trata de un aumento considerable en el precio de los alimentos que llega luego de cinco años de presiones inflacionarias más o menos atenuadas. La carestía de los alimentos tiene un impacto directo en la inflación general registrada en la mayoría de los países, porque el índice de precios al consumidor pondera fuertemente el costo de los alimentos. Además, es probable que la carestía de los alimentos impulse indirectamente la inflación, ya que aumenta las expectativas inflacionarias y genera inflación salarial.
2007, los precios de los alimentos aumentaron considerablemente más que la tasa inflacionaria general en la mayoría de los países de la región. Los precios de los alimentos aumentaron más significativamente en Bolivia, Brasil, Chile, Costa Rica, Jamaica, Nicaragua, Trinidad y Tobago y Uruguay (gráficos 2 y 3). Sólo en Argentina, la República Dominicana y Haití, la inflación general y la de los alimentos fue bastante similar. Los precios internacionales de los alimentos ahora están afectando al precio de los productos alimentarios básicos en América Latina, incluso en países donde se consumen más productos nacionales que alimentos importados. Ello podría ser el resultado de la integración de los países de América Latina y el Caribe a la economía mundial, aunque no hay investigaciones que prueben o contradigan esta aseveración. El aumento en el precio de los cereales explica en gran medida el alza abrupta en el precio de productos específicos en la región, tales como el pan. El precio de los alimentos es más alto en algunos países que en otros . En Haití, la inflación general en el precio de los alimentos fue de 6,8% en el año que finalizó en septiembre de 2007, pero el precio del pan aumentó en 19% durante el mismo período. Del mismo modo, en la República Dominicana el precio de la harina subió de golpe un 24%.

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