Los misquitos (o miskitos) son un grupo
étnico indígena de Centroamérica, caribes, de origen chibcha dado que su lengua pertenece al grupo misumalpa que se deriva del chibchano. Su territorio, que se extiende desde Cabo Cameron en Honduras hasta más al Sur del Río Grande de Matagalpa en Nicaragua, es muy inaccesible, y por consiguiente estuvieron aislados de la
conquista española del área.
El origen de los misquitos como grupo étnico, no está
claro. Los misquitos mismos y muchos estudiosos consideran que siempre han sido
misquitos. Algunos autores coinciden en que el pueblo misquito surgió en el
siglo XVII, de una mezcla social y biológica de bawinkas, tawahkas (sumos), africanos y europeos.
En el año de 1641 se perdió un navío cargado de negros en la costa del mar del norte y en la
parte entre la boca del Río San Juan, provincia de Nicaragua y la ciudad de Trujillo provincia de Honduras... recogiéndose la tercera parte de los negros y los
demás se retiraron y guarecieron entre las malezas de aquellas montañas
ocupadas por indios caribes que celosos y recelosos de aquellos nuevos
huéspedes le hicieron guerra entre sí muy cruda, vencieron con el tiempo los
negros a los caribes, retirándose estos montaña adentro hacia las tierras de Segovia y Chontales... quienes hoy en día tienen fiera enemistad con ellos... Con las mujeres
de los vencidos se fueron multiplicando los vencedores, y por que ya murieron
aquellos primeros huéspedes se llaman hoy sus descendientes zambos por ser
hijos de negros y de indios.
Lengua
Su lengua, el lenca, se considera una lengua extinta.
Chortis
Ya se encontraban antes de la llegada de los Españoles.
Culturalmente y lingüísticamente, emparentados con los chontales de Tabasco y
con los choles de Chiapas son considerados los descendientes directos de los
mayas y primos del grupo étnico identificado como choles que habitan en
Chiapas, México, Colombia
Ubicación
Ocupaban el ángulo suroeste del actual territorio de
Honduras, actualmente ocupan el departamento de Copán y Ocotepeque en el
occidente del país.
Costumbres
El campesino con tradición chorti esta estrechamente
unido a su familia, a la tierra y a la vecindad que ha vivido siempre a partir
del cultivo del maíz, que es la base de su alimentación hasta fecha reciente.
Lengua
Son de familia mayense y de lengua chol. Han perdido
la lengua chol y han adoptado la lengua Española.
Véase también
Los chortis ya se encontraban en Honduras antes de la
llegada de los Españoles, rama lingüística es chol y son de familia
mayense.actualmente se encuentran en el departamento de Copán.El campesino
chorti esta estrechamente unido a su familia,a la tierra y a la vecindad en que
ha vivido siempre por lo cual se les considera como a la mayoría de los grupos
étnicos en Honduras patrilocales y patrilineales.
Garífunas
Historia y
origen
Son el resultado de la mezcla de esclavos africanos
(que naufragaron en dos buques en 1655 y otro que naufragó en 1675) con los
indios caribes (los amerindios, quienes tenían diversas lenguas llamadas
lenguas caribes), así se originaron los caribes negros quienes dominaron la isla de San Vicente hasta 1797, cuando
fueron expulsados por los ingleses hacia Roatán y Trujillo.
Costumbres
- El baile de la punta y paranda
- Su sistema filosófico y religioso la mantienen
- Sus comidas y bebidas
- Sus rituales
Véase también
Isleños
== Historia y Origen ==
Islas de la Bahía sobretodo en sus islas menores como
Utila,Guanaja y sus islas menores Morat, Barbareta y Elena Y están ubicados en
la costas de Honduras
Ubicación
islas de la bahia
Costumbres
Lengua
Su lengua es el Ingles Criollo. Traido desde
Inglaterra e Irlanda cuando los piratas llegaron a poseer estas tierras después
de la llegada de Cristobal Colon en 1502.
Véase también
Tawahkas o
Sumos
Ubicación
Los tawahkas o sumos, como también se les denomina,
son uno de los grupos indígenas que habitan en las riberas del río Patuca, en
el departamento de Gracias a Dios y parte del departamento de Olancho en
Honduras y en la Costa Atlántica de Nicaragua. La región que comprende el
departamento de Gracias a Dios se conoce como La Mosquitia.
Tierra adentro de la costa de La Mosquitia viven los
tawahkas. La mayoría de ellos reside en la aldea de Krausirpe, ubicada en la
margen derecha del Patuca (viniendo río arriba desde Wampusirpe) y en la
desembocadura del río Wampú. La única vía de comunicación de esta comunidad es
el río Patuca.
En la parte de Honduras, existen de 800 a 1,000
tawahkas, aunque es imposible precisar un número exacto, pues desde 1974 no se
han efectuado censos poblacionales sobre las comunidades indígenas del país.
Los datos que presentamos son aproximados. En total, estimamos que su número
(los de Nicaragua y Honduras juntos) es de 14,000, aproximadamente. Sin
embargo, las siete comunidades que constituyen este grupo en Honduras:
Krausirpe, Krautara, Dimikian, Yapuwas, Kamakasna, Wasparasni y Santa Marta,
albergan 704 personas, distribuidas de la siguiente manera:
Pueblo No. de Casas Población
Krausirpe 58 390
Krautara 10 110
Dimikian 4 40
Yapuwas 6 32
Kamakasna 5 57
Wasparasni 2 10
Santa Marta 8 65 _________________________ Total 93
704
Krausirpi y Krautara son las aldeas Tawahkas más
grandes localizadas sobre los márgenes del río Patuca. Aunque los Tawahkas
habitan esta zona desde hace ya varios siglos, Krausirpi, la principal aldea
Tawahka, fue fundada en 1938 por el último cacique Tawahka (Claudio Cardona).
Hasta 1948, el principal asentamiento Tawahka era
Yapuwas, caserío que abandonaron debido a una peste que azotó y diezmó la
población sumado a las presiones ejercidas por las autoridades del Departamento
de Olancho. Se cree que el éxodo de los Tawahkas radicados actualmente en
Krausirpi lo iniciaron, en forma paulatina, tres familias. La peste que azotó
Yapuwas, según los relatos Tawahkas, era un extraño mal que mataba de tres a
cuatro nativos diariamente, salvándose aquellas personas que abandonaron el
lugar.
Costumbres
Entre las costumbres que practican los Tawahkas esta
la llamada Mano Vuelta que consiste en ayudarse mutuamente en la siembra y
recolección de los productos.
La situación de la salud es crítica. Esta es otra de
las causas por las cuales este grupo es cada vez más reducido.No existen
centros médicos que atiendan las necesidades minimas de salud en esas
comunidades.
Un 98% de los Tawahkas son católicos. El cacao, la
madera y la extracción de oro son fuentes principales de ingresos.
Lengua
Según estudios consultados, la lengua Tawahka y la
Misquita son bastante semejantes en su estructura morfológica y sintáctica,
aunque no tienen mucho léxico en común. Ambas lenguas pertenecen al grupo
macro-chibcha, grupo lingüístico de origen sudamericano. Se supone que en
fechas muy lejanas los antepasados de los Tawahkas, Misquitos y los Ramas (otro
grupo emparentado), emigraron desde lo que hoy es Colombia pasando por el istmo
de Panamá. Los Tawahkas llaman a su lengua twanka, que muestra una similitud
con la denominación que, a principios del siglo XVII los españoles dieron a los
indios de la zona del Guayape-Guayambre: Tahuajcas. La lengua materna de este
pueblo es el Tawahka, pero también hablan Miquito y el español, aunque aun
tienen cierta dificultad para hablar español.
Tolupanes o
Xicaques
Origen e
Historia
Ubicación
Los Tolupanes están ubicados en el departamento de
Yoro específicamente en la Montaña de la Flor y una parte del departamento de
Francisco Morazán.
Costumbres
Sus costumbres mas que todo son cazar y pescar
Lengua
la lengua que hablaban los tolupanes durante el siglo
18 era el Hokan Siux. Ahora se le conoce como Tol
Véase también
Durante el siglo XVI, el término Jicaque (a veces
escrito Xicaque o Hicaque) parece haber sido utilizado por los mexicanos para
designar a los habitantes originales no-mexicanos de Honduras, luego fue
aplicado más ampliamente a cualquier grupo no-converso u hostil de la zona
hacia el sur, hasta Nicaragua y Costa Rica. A pesar de la confusión en el uso
de los términos Xicaque y Jicaque, Greenberg y Swadesh han identificado el
Jicaque como una lengua distinta perteneciente al tronco lingüístico Hokan-Sioux.
El término Jicaque o Xicaque, como en la actualidad se determina este grupo,
tiene también denominaciones como la de "tol", tolupán, torrupán.
Actualmente en Honduras se usa el termino tolupán, para definir a este grupo
étnico.
Si retrocedemos en el tiempo, encontramos que este
grupo tenía como frontera el Valle de Sula. Evidencias lingüísticas del siglo
XVI, muestran que el Valle de Sula era punto de reunión entre los mayas y
tolupanes, cuya cultura era menos compleja que la de los mesoamericanos (los
mayas) y típico de los pueblos centroamericanos (todos los que no eran mayas).
La ubicación de los tolupanes en el inicio de la
colonización española esta sujeta a discusión. Los cálculos más conservadores
los ubican desde la desembocadura del río Ulúa hasta las inmediaciones de
Trujillo, haciendo de frontera hacia el interior del país (aproximadamente) lo
que hoy son los limites norteños de los departamentos de Comayagua, Francisco
Morazán y Olancho. Por los rasgos históricos y etnográficos disponibles, se
deduce que los tolupanes durante la época prehispánica, constituían un grupo
cazador-recolector que se dispersaba por una amplia región y que su
re-plegamiento hacia las zonas más abruptas del interior de la plataforma del
caribe de Honduras se debe a la captura y explotación de que fueron objeto por
parte de los conquistadores.
Mientras culturalmente, los tolupanes se parecían a
los sumos, payas y misquitos, diferían de ellos lingüísticamente... Chapman,
citando al lingüista Bright, asegura que representan uno de los mayores
enclaves sureños del tronco Hokan. Los antropólogos y lingüistas que han
estudiado la lengua, torrupán, entre ellos la antropóloga Chapman, le calculan
5000 años de antigüedad. Ellos relacionan la lengua tolupán (torrupán) con la familia
norteamericana Hokon-Sioux. Sin embargo, la discusión sobre el origen de esta
lengua no parece estar cerrada. Por otra parte, se han entablado polémicas
sobre el origen de los tolupanes y, tomando en consideración sus rasgos
lingüísticos, los sitúan emparentados con la familia Chibcha-Penutia, de origen
sudamericano; o simplemente afirman que se trata de una lengua independiente y
aislada. De lo que no cabe duda, a partir del dato lingüístico, es que nos
encontramos con un grupo indígena antiguo, muy anterior a la civilización maya
que supo, en medio de las transformaciones culturales del entorno mantener
cierta identidad hasta épocas recientes.
En medio de todo este panorama histórico etnográfico,
lo que podemos decir es que los tolupanes padecieron de un modo especial las
primeras etapas de la conquista españoles caracterizada en Honduras por un
fuerte tráfico de esclavos hacia las islas mayores del caribe y por el trabajo
forzado. La persecución que se desató contra ellos durante la colonización los
obligó a refugiarse en las selvas y montañas de la región centro-norte del
país, manteniéndose dispersos y alejados del resto de la sociedad, lo que hizo
que los tolupanes se convirtieran en casi nómadas y no lograran desarrollar una
arquitectura propia. A través del tiempo han tenido que adaptarse a lo que las
circunstancias les han presentado. Originalmente vivieron a la orilla del mar,
a la orilla de ríos, luego huyeron tierra adentro y, por último, emigraron a
las montañas.
Población actual y localización Los tolupanes están
constituidos en 28 tribus distribuidas en seis municipios del departamento de
Yoro, más dos tribus emigradas el siglo antepasado a la Montaña de la Flor,
municipio de Orica, Francisco Morazán.
Por la ubicación de las tribus en territorios de
difícil acceso, en algunos casos, es imposible precisar la información. En un
principio se conocían 21 tribus pero, a partir de la segunda mitad de la década
de los ochenta, la FETRIXY (Federación de Tribus Xicaques de Yoro) comenzó a
realizar un reconocimiento en la zona, ya que se constato la existencia de un
buen número de pequeños grupos tribales que se separaron de las tribus
reconocidas, por distintas razones, y formaron grupos aislados en las montañas.
Por el contacto con los españoles y por el continuo contacto con los ladinos,
los tolupanes han perdido aceleradamente muchos valores y costumbres
ancestrales, proceso que ha afectado, especialmente, su lengua materna (el
tol).
En el departamento de Yoro se localizan las tribus de:
Plan Grande, Anisillos, Matadero, Santa Marta, Subirana, El Tablón, El Pate, El
Palmar, Lagunitas, La Pintada, Luquigüe, Mina Honda, San Esteban, Candelaria,
Las Vegas, Agua Caliente, Zapotal, San Francisco de Locomapa, El Siriano,
Jimía, La Bolsita, Guajiniquil, Santa Rosita y Placencia; tres tribus en la
Montaña de La Flor y una en el municipio de Marale, Departamento Francisco
Morazán.
La población tolupán la establecemos aproximadamente,
en unos 19300 individuos, de los que sólo los que habitan en la Montaña de La
Flor conservan su lengua materna. Es necesario señalar que la cultura tolupán
es similar a la de los tawahkas, misquitos y pech, por ser una "cultura de
la selva tropical" cuyas características según A.Chapman, son:
asentamientos semi-permanentes, casas multifamiliares, agricultura
rudimentaria, caza (con arco, cerbatana) y pesca. Cestería, poca alfarería y
calabazas. Ropa de corteza (en la actualidad, la vestimenta se ha latinizado),
sociedad igualitaria gobernada por caciques (ahora regida por asambleas de
ancianos y shamanes). Utilización de bebidas (chicha) en bodas y funerales.
Dispersos en el interior de las montañas, los caseríos son pequeños y casi
todos sus habitantes son familiares.
Aspecto Cultural Las manifestaciones culturales
cosmogónicas han desaparecido, salvo en la tribu de la Montaña de La Flor. Hay
ausencia casi absoluta de manifestaciones artísticas.
La lengua tol se encuentra en estado de supervivencia;
la hablan en forma aislada sólo una porción de las personas adultas, sólo en
cuatro de las tribus mencionadas se encuentran todavía personas que la hablan.
En muchas otras tribus se perdió desde la generación pasada o la antepasada,
encontrándose algunos ancianos que recuerdan ciertas palabras que
intercambiaban con sus madres.
Dando una cifra aproximada, podríamos decir que el tol
lo hablan unas 700 personas; el mayor número de hablantes está en la tribu de
la Montaña de La Flor, con unas 410 personas; el resto, esta disperso, en las
demás tribus, donde lo hablan solamente las personas de edad avanzada.
La mayoría de la población india no habla su lengua.
Las presiones discriminatorias ejercidas por los ladinos mediante burlas,
imprecaciones y recriminaciones contra los torrupanes por la forma en que
hablan el español, ha hecho que los indios se preocupen más por mejorar el
español, que trasmitir su lengua a las nuevas generaciones.
Las prácticas culturales, ceremonias y ritos de
transición (nacimiento, adolescencia, muerte) han desaparecido. Los tolupanes
de la Montaña de la Flor tienen la costumbre de velar a sus muertos en la
cocina durante 24 horas, los tolupanes comen su alimento diario y beben café.
No utilizan cajas para el entierro, el cadáver es envuelto en las mantas que
ocupaba para dormir y así es enterrado. Sus pocas pertenencias son depositadas
en la fosa. A diferencia de los ladinos, los tolupanes de la Montaña de La Flor
no lloran a sus muertos durante la velación, nadie hace comentario alguno;
simplemente reflexionan sobre lo que fue el difunto en vida.
La ropa que en la actualidad usan, la obtienen a
través del comercio con los ladinos y solo en la Montaña de La Flor, se
encuentran tolupanes que aún usan su traje tradicional llamado
"balandrán". A pesar de sufrir una sustancial modificación de muchos
elementos culturales y sociales, los tolupanes tienen conciencia de su pasado y
paulatinamente, se integran al proceso de desarrollo nacional.
Su economía es de subsistencia, combinada con los
estratos dominantes al interior de las tribus: los indios ricos y pequeños
productores (economía mercantil simple). La economía tolupán vive un largo
proceso de transición entre lo tradicional y lo moderno.
Aspecto religioso Los tolupanes no son extremadamente
religiosos, tal vez porque lo han olvidado por falta de practica o,
simplemente, como una reacción a su situación de sometimiento durante 500 años.
Además que los españoles no le dieron mucha importancia a la evangelización de
estos "indios salvajes". En la actualidad prácticamente han olvidado
su religión ancestral. A excepción de los tolupanes de la Montaña de La Flor
donde todavía persisten muchas de las creencias ancestrales y juegan un papel
importante en su cosmovisión, pero por la presencia de misioneros
evangelizadores en la zona, ellos temen hablar de sus creencias.
Estructura organizativa La familia no difiere
aparentemente, de las familias ladinas del sector. Se encuentran sin embargo,
en algunas tribus, ciertos rasgos que pueden sugerir características familiares
ancestrales: la presencia durante el parte, remite a una figura paterna
reforzada con aspectos ceremoniales. La tendencia a construir la casa cerca de
la de los parientes más próximos recuerda sistemas de familia ampliada que, sin
duda fueron mucho más evidentes en las antiguas culturas cazadoras de la época
precolombina. Pese al fuerte proceso de latinización, en la actualidad los
tolupanes son el grupo étnico mejor organizado dentro del contexto nacional.
Están organizados en tribus y éstas a su vez pueden abarcar un número diverso
de caseríos y aldeas. También hay tribus de un solo caserío.
Entre los tolupanes, el tipo de tenencia de la tierra
es muy particular, dado que nadie la posee a titulo individual. Cada indígena
tiene derecho a cercar su parcela y trabajarla; aunque no puede venderla, puede
cercar la extensión que es capaz de trabajar, variando de 2-3 manzanas. Esta
característica de la tenencia de la tierra esta vigente a pesar de que algunos
caciques y cafetaleros se han agenciado más, despojando a muchas tribus de sus
tierras.
Aspecto socioeconómico Los tolupanes producen
especialmente, granos básicos (maíz, frijoles, café) y explotan secundariamente
recursos naturales silvestres con raíces y madera. La organización del trabajo
es fundamentalmente individual. En ninguna tribu existe el cultivo comunal. Si
bien la agricultura es de subsistencia, hay casos de indígenas que
comercializan alguna cantidad de café, negocio típicamente ladino, cultivos de
frijoles, maíz y casos aislados de venta de frutas, de verdura y yuca.
Los tolupanes pueden contarse entre los indígenas que
han desarrollado un amplio conocimiento en cuanto al manejo de las abejas
productoras de miel. Son especialistas en detectarlas y domesticarlas, cuando
están en la montaña. Esta labor se inicia con el traslado de las larvas o huevos
de la colmena silvestre a un trozo ahuecado y sellado en sus extremos, dejando
únicamente el grupo de entrada y salida de las abejas. Se deja por unos días
próximos al lugar de donde se extrajo y luego se traslada al patio de las
viviendas.
Pech
Origen e Historia
Contexto histórico etnográfico: ubicación geográfica y
número poblacional
Los pech se encuentran localizados en los
departamentos de Olancho, Colón y Gracias a Dios. Ocupaban la región central de
La Mosquitia hondureña y el noreste del departamento de Olancho, o sea, la
región situada entre los 83. 10 y 86 grados de longitud oeste del meridiano de
Greenwich.
El territorio pech es muy desigual y montañoso. Es
cruzado por varias de las importantes serranías que son ramales de la sierra de
Agalta, con orientación de suroeste a noreste, entre el departamento de Olancho
y Colón, e incluye las montañas de El Boquerón, separadas por el Valle del río
Telica y las montañas de El Carbón, las de los ríos Sico y Paulaya, separando
los municipios de San Esteban y Culmí, que dan origen a los ríos Wampú y
Paulaya, así como a los afluentes del río Sico.
Se han realizado pocos estudios sobre este pueblo
indígena. En la época precolombina, vivían en la parte central de La Mosquitia
hondureña y en el noroeste del departamento de Olancho y, hasta la última mitad
del siglo XVII, ocupaban toda la comarca entre los ríos Aguán, Patuca y el mar;
eran además, dueños del litoral de la región de Caratasca hasta el cabo de
Gracias a Dios, frontera con Nicaragua.
A mediados del siglo pasado, los pech se encontraban
diseminados en el departamento de Olancho, en los poblados de Dulce Nombre de
Culmí, El Carbón, El Pajal, Pukira, en el curso superior del río Wampú, la
parte alta del río Aguán y los bajos del río Patuca. Algunos se habían
desplegado hacia el departamento de Colón y Gracias a Dios, es decir, toda la
comarca entre los ríos Aguán y Patuca.
En la biosfera del río Plátano, sección
correspondiente al departamento de Gracias a Dios, existen pequeñas comunidades
pech y asentamientos dispersos a lo largo de la mitad del río, entre Las Marías
y Waiknatara. En la comunidad de Las Marías, donde son una minoría, se han
mezclado con los misquitos y garífunas, pero los más viejos conservan parte de
sus costumbres y hablan su lengua; los contactos más recientes con la economía
costera, dominada por los misquitos, ha traído como consecuencia que la mayoría
de ellos hablen misquito y estén perdiendo la lengua materna. Los niños, por
ejemplo, aprenden español en la escuela de Las Marías, hablan misquito con sus
compañeros, pero aunque comprenden pech, no lo hablan.
Lengua
Ellos se autodenominan "Pech" que significa
"Gente", término que es usado para referirse solamente a ellos; para
el resto de la población utilizan los términos pech-akuá (la otra gente) o bulá
que quiere decir ladino. Lehmann y Greenberg consideran que la lengua pech
deviene del Chibcha, aunque algunos otros lingüistas la consideran como una
legua aislada.
mmmmmmmmmmmmmmmm aburrre
ResponderEliminarmuchoooooooooo
aburrrridoooooo
ResponderEliminar