miércoles, 30 de mayo de 2012

MODIFICACION DE LA ESTRUCTURA FAMILIAR, MIGRACION, REMESAS Y VIOLENCIA SOCIAL


MODIFICACION DE LA ESTRUCTURA FAMILIAR, MIGRACION, REMESAS Y VIOLENCIA SOCIAL

Pensar a fondo en el problema de nuestra alta delincuencia es llegar al fondo de los males de nuestra estructura familiar. En toda enfermedad, además de las soluciones que la curan, están las soluciones que previenen o erradican la causa que la produce. Por tanto, de nada serviría que desaparecieran los actuales delincuentes, de la vía pública o de la vida, si lo que sigue produciéndolos es nuestra sociedad y, dentro de ella, muy en especial nuestra estructura familiar.
El imperio Romano sucumbió, entre otras razones, por su decadencia moral. Muchas de sus aberraciones morales, ahora se predican y se difunden aquí a través de potentes medios de comunicación, como señales de progreso. La verdad es diferente. Por lo demás ya varios columnistas hemos señalado con abundancia quiénes y cómo difunden ese falso progreso sexual y familiar.
Si la civilización cristiano-occidental se fue levantando y alcanzó un espléndido desarrollo se lo debe en gran medida a haber vivido dentro de las leyes morales del cristianismo, que incluyen la solidez y fecundidad de su estructura familiar. Por lo demás, el matrimonio monógamo, heterosexual, con fidelidad, perpetuidad y abierto a la fecundidad natural, ha sido la base mayoritaria de otras muchas culturas. Una buena parte de la decadencia del islamismo es su poligamia y el papel tan minusvalorado que la mujer tuvo y sigue teniendo en esa cultura. Pero el Islam mantiene fuertes vínculos familiares -legales y morales-, que lo hacen actualmente, en ese aspecto, más sólido que la debilitada estructura sexual y matrimonial en Occidente.
¿Y nosotros? En teoría somos una cultura cristiana, pero no se extiende ese presunto cristianismo a lo que se refiera a moral sexual ni a matrimonial. Los economistas verdaderos -no los falsos de la Cultura de la Muerte- concuerdan siempre en que una población creciente es condición para el desarrollo económico. Pero también señalan que la cantidad no basta: la calidad es más importante. Hijos regados por cualquier sitio, de padres desconocidos, ausentes, irresponsables o violadores de sus propios hijos, desde luego que no son factor de desarrollo, ni económico, ni moral ni cultural, ni nada. En cambio son la principal raíz de la delincuencia. Esa es una de las más graves lacras de nuestra sociedad. Y en esto si que la causa no está en el gobierno, ni en éste ni en cualquier otro gobierno.
El gobierno no es la causa pero sí puede y debe contribuir al remedio. Ya lo escribí antes. Aquellas parejas, estables por años, que han criado y educado a más de tres hijos, deberían ser reconocidas como beneficiosas para el país y deberían ser gratificadas económicamente. De una familia numerosa, puede salir un delincuente, claro, pero no es lo corriente. En EE.UU. varias asociaciones particulares han demostrado con estadísticas competentes, fiables, que la delincuencia juvenil se origina mayoritariamente en hogares desechos. Cualquiera que sea la opinión que se tenga sobre el bien o el mal que el divorcio produce en los padres, la experiencia muestra que siempre es perjudicial sobre los hijos.

La debilidad de nuestra estructura matrimonial no es algo de hoy. Es de siempre, con altibajos. Lo malo es que ahora se fomenta. Gran parte es culpa de los medios de comunicación y su débil auto censura. Una alabanza directa, explícita, de inmoralidad es rara en ellos. Pero en cambio sí se fomenta de manera indirecta, cuando se presenta como éxito la frivolidad, el placer, dando tanto realce a las parejas de escándalo; cuando el cine, la TV, la literatura, nos presentan como “natural” lo que sólo es “corriente”; cuando se llama “novio” o “novia” -palabra de por sí muy digna- a cualquier enganche sentimental o sexual, por lo general efímero, de personajes de la farándula.
Decir o escribir, hoy día, que el derecho a la unión sexual es un derecho propio y exclusivo del matrimonio, mueve a risa a la mayoría. ¿Quién se atreve a sostenerlo? Y sin embargo es verdad. El sexo fuera del matrimonio tiene su vocablo preciso: fornicación, definido como pecado en la ley mosaica, que también es ley para todo cristiano. Pero esas dos palabras -fornicación y pecado- desaparecieron hace tiempo de los manuales de educación sexual habituales.
No se puede prohibir ni el divorcio, ni lo que la gente haga en su intimidad. Ni siquiera que existan algunos centros y espectáculos de dudosa moralidad. Tampoco se puede, ni se debe prohibir la prostitución. Pero una cosa es permitir y otra distinta fomentar.
Se debe fomentar lo que es beneficioso en ética racional, en lo que es moral según siglos de experiencia y que coincide con las enseñanzas morales del cristianismo. Se debe fomentar el matrimonio heterosexual, que es el único y verdadero matrimonio. Se deben estimular y facilitar las familias numerosas, con el derecho a casas con más habitaciones-dormitorio de lo habitual, con rebajas en la escolaridad y en los impuestos, con asignaciones familiares por hijos, etc. El gobierno tiene en todo esto una gran responsabilidad, pero no es exclusiva. Depende de todos que saquemos adelante un país con una salud familiar y publica, cada vez más pujante.
Uno de los principales núcleos o estructuras que una nación posee, descansan sobre la familia, si esta misma no es estimulada a crecer en un ambiente sano, para que esta crezca de forma plena. Y forma parte integral de todas las extructuras para sostener el caracter de su propia existencia.
Son los ojos, las manos, el aire donde crece y nace la cuspide de nuestra gran montaña, la que sostiene el sombrero azul de nuestra querida tierra. Es la garganta principal donde anidan todas nuestras esperanzas para enfrentar el día del mañana. Sin esta misma no existirían las venas ancestras de nuestras raices, que hoy nos clama y nos reclama tanto.
Y sin embargo, En El Salvador, esta es atacada inclementemente para contribuir ha desintegrarla.
Considero que la familia es una base importante de cualquier colectividad social, pues a partir de esta comienza el desarrollo mismo que el hombre ha llevado a cabo durante toda su etapa de la historia humana.

Para los tiempos contemporáneos y la realidad salvadoreña, la hoy sociedad que ya tiene en su demarcada y esta por demarcar su historia, la sociedad enfrenta grandes problemas debido a la falta de tantos elementos importantes para que el núcleo se desarrolle plenamente.
Los factores de la desintegración familiar están entrelazadas en la economía, la política y las decisiones que por hoy, toman los politicos, quienes deberían encausar y estimular la integración familiar, para que su economía y su sociedad sea sostenida. Sin embargo, han sido mas de 17 años de ofensiva indulgente e irresponsable, de parte del gobierno arenero, el cual a llevado sin descanso un ataque directo contra su población. Con políticas económicas que han contribuido grandemente a la desintegración del enjambre orgánico mismo de la estructura principal que es el mantenimiento sustentable para que la familia se sostenga, de forma económica.
Los sueldos miserables que hoy existen en el campo laboral, no invitan a nadie a pensar en mantener una familia, es tan poco el dinero que muchas veces, la familia se sostiene, a partir del trabajo de todos los miembros de la familia, no importando edad.
Y asi, existen en El Salvador, 18 mil 673 niños trabajando en las peores condiciones laborales, entre las que se encuentran la explotación sexual y comercial, recogiendo basura, cortando caña de azúcar y café. Como lo mencione en otro tema
Se estima que diariamente de El Salvador emigran hacia Estados Unidos (EE.UU) entre 500 y 700 salvadoreños en busca de una mejor estabilidad económica y personal, debido a que en su país de origen no tienen las condiciones para vivir dignamente.
La necesidad de una mejor vida los lleva a emprende ese trayecto hacia el llamado sueño americano, sin importar que en el camino pueden sufrir asaltos, violaciones e incluso encontrar la muerte, como los 13 salvadoreños que perecieron en la masacre de Tamaulipas, México, en agosto pasado.
La migración es un fenómeno complejo que a través del tiempo ha ido variando sustancialmente, pero que prácticamente sigue teniendo como causa principal la falta de buenas condiciones económicas y sociales.
“La migración en El Salvador es un fenómeno histórico que viene desde el siglo XIX, ha tenido diferentes manifestaciones con la migración salvadoreña a resto de países centroamericanos, especialmente a Honduras, por los altos niveles de pobreza y concentración de la tierra”, dijo a ContraPunto, Oscar Morales, autor del estudio “Impactos económicos y sociodemográficos de la migración internacional. Un análisis comparativo a nivel local”.
Según ese estudio a partir de la década de los 70’s se da un giro en el principal destino de las migraciones, ya que pasó a ser Estados Unidos el lugar principal de destino.
De acuerdo a Morales este fenómeno se ha masificado a nivel nacional y rebasa la estructuración territorial del país, se da en los 14 departamentos y afecta a todos los estratos sociales del país.

Por su parte, Laura Ruiz, autora de la investigación “El Salvador 1989 –2009: Estudios sobre Migraciones y Salvadoreños en Estados Unidos desde las categorías de Segundo Montes”, señaló que al menos uno de cada cuatro salvadoreñas y salvadoreños vive en EE.UU, y que además constituyen el cuarto grupo poblacional más grande de origen latino en dicho país.
De acuerdo a datos oficiales en EE.UU viven aproximadamente 2 millones 700 mil salvadoreños.

El antes y el hoy de las migraciones
“Nos permite constatar que las migraciones en estos últimos años lejos de disminuir han aumentado, y  sin importar el endurecimiento de las leyes migratorias y todos los obstáculos que las personas tienen que enfrentar en el camino los salvadoreños y salvadoreñas siguen y seguirán migrando”, dice Ruiz.
Según datos preliminares del estudio realizado por Ruiz en la actualidad emigran personas de estratos socioeconómicos más bajos que las que partían hace 23 años. Cuentan con un menor nivel educativo, pero que tienen un mejor dominio del idioma inglés que las generaciones pasadas.
A pesar de que se han dado algunas diferencias en la migración, todavía se mantiene algunas características de las personas que emigran.
Ruiz sostiene que la mayoría de personas que parten rumbo a EE.UU se siguen concentrando en puestos laborales dentro del sector servicio; la edad media de los que se vas sigue siendo de 29 años; y que además son los hombres los que mayoritariamente salen rumbo a EE.UU, aunque reconoce que en la actualidad hay un aumento de la migración femenina en relación al pasado.
Morales afirmó que si no se cambia la “debilidad estructural de generar empleo en los municipios, sobre todo en este momento de crisis que necesitamos políticas económicas específicas, este proceso – de la migración- no se va revertir”.
Por su parte, Doris Rivas, Directora de Política Migratoria del Viceministerio de Salvadoreños en Exterior, reconoció que el gobierno debe de  apostarle mucho a proyectos de desarrollo local para evitar la migración.
“Hay que estimular quedarse y eso es aportarle a un desarrollo local, de fuentes de trabajos, a una educación más inclusiva, a un sistema de salud donde todas y todos tengamos espacio”, dijo Rivas.
También agregó “Hemos encontrado población al sur de México que ellos han expresado que no se querían ir, que nunca habían pensando en  irse; pero que se van por falta de trabajo, porque no les alcanza – el dinero-, por eso hay que estimular quedarse”, recalcó.
Además Rivas destacó que muchas veces el “tráfico ilícito” o migración ilegal se cruza con la trata de personas. Es decir que algunas de las mujeres, principalmente las jovencitas,  son vendidas por los “coyotes” para ser comercializadas por sexo.

“En el marco de la migración se vuelven mercancía. Con el tema de la reunificación familiar de mandar a traer a los hijos a las hijas hay que tener muchísimo cuidado porque no es cierto que ese coyote quiera realmente a esa niña y a ese niño, y que lo va entregar íntegro, y que va hacer lo que sea por defender a ese niño o niña. Jamás, ese es su negocio, sabemos que ellos siempre se van librar ellos primero antes que las personas que llevan”, dijo Rivas.
A pesar de las dificultades por las que pueden pasar en los países de tránsito hacia el norte los deseos de tener una mejor vida son más fuertes que cualquier otra cosa. Pues aunque las constantes noticias reflejan los peligros de la travesía, aún la población se sigue yendo hacia el norte, y no sólo los salvadoreños.
De acuerdo al informe de 2009 del Programa de las Naciones Unidas (PNUD) denominado “Superando Barrera: Movilidad y Desarrollo Humano” estima que al menos 7.5 millones de latinoamericanos y caribeños tomarán la opción de migrar de su país de origen.

Remesas un factor vital
De acuerdo a Ruiz gracias a las remesas en El Salvador muchas personas no hay caído en pobreza extrema. Según los datos preliminares de su estudio la pobreza extrema se incrementaría de 5.7 a nivel nacional a 37.3 si no existieran las remesas. En conclusión, los envíos han ayudado a evitar que muchas familias caigan en la pobreza absoluta.
Sin embargo, Morales sostiene que si bien el ingreso de remesas ha permitido que muchas familias superen el umbral de la pobreza, también “este fenómeno de la ocurrencia de migración y remesas a posibilitado procesos de diferenciación social, las  desigualdades son marcadas de forma más abrupta en los municipios”.
“Por ejemplo hay diferenciación en términos de acceso a los servicios de salud, educación, posibilidad de poder adquirir tierras, invertir en ganado vacuno, y sobre todo ante un escenario de poco desarrollo productivo en los municipios”, indicó Morales.
A través de los años las remesas han venido aumentando en la medida que la población salvadoreña en el exterior, principalmente en EE.UU, ha ido creciendo. En 1970 únicamente se recibieron $5 millones en remesas; en 2000 se captaron $1750.7 millones; 2009 un total de $2584.1 millones y hasta septiembre de este año $2645.3 millones.
Actualmente las remesas constituyen la principal fuente de divisas en el país, a tal punto que han llegado a representar el 18% del Producto Interno Bruto (PIB).
“No es posible trasladar la responsabilidad de inversión y desarrollo a los migrantes. El Estado es el que debe promover y coordinar el desarrollo nacional”, reflexionó Morales con relación a que mucha responsabilidad se les está cargando a los migrantes, los cuales una vez partieron de este país porque no tenían las mínimas condiciones de vida y ahora constituyen una de las fuentes principales de ingresos para el país.

1 comentario:

  1. exelente trabajo es una ralidad... gracias por el aporte

    ResponderEliminar