lunes, 14 de mayo de 2012

PRINCIPIOS ETICOS Y VALORES PERSONALES


PRINCIPIOS ETICOS Y VALORES PERSONALES

Principio de autonomía
Cada persona (adulta) posee el derecho irrenunciable a determinar y conducir su vida por sí mismo, y no se le puede privar de vivir una vida plena y autodeterminada. Al actuar se encuentra en una situación particular, única e irrepetible, que necesariamente influye en su acción, pero no necesariamente la determina.
Es verdad que en la vida familiar y de trabajo encontramos una instrumentalización de la persona, tolerable únicamente si no impide su responsabilidad y la realización plena de su vocación humana. Interpreta mal este principio quien piense que la situación no influye en la acción del sujeto, o que es el elemento único determinante. (García de Alba, Juan Manuel: Etica Profesional, Págs. 181-182)
Principio de Igualdad
Todos los seres humanos son iguales, tienen los mismos derechos y obligaciones, y forman un todo que podemos llamar familia humana. El axioma: “no hagas a otro lo que no quieras para ti”, expresa la estricta reciprocidad en las relaciones humanas. Exige una manera de pensar y de vivir.
Es evidente que la igualdad de que se trata es una igualdad de naturaleza y de todo lo que de ella se deriva. El principio de igualdad se opone a las discriminaciones raciales, de religión o de origen étnico, y la que se basa en la diferenciación sexual. (García de Alba, Juan Manuel: Etica Profesional, Pág. 180)
Principio de complejidad
Aunque podemos conocer la realidad objetivamente, nuestra percepción es incompleta, porque abarca solamente algunos de sus múltiples aspectos; y los que percibimos, los percibimos de forma aproximada. Además de las dificultades objetivas para conocer la realidad, encontramos dificultades que provienen del sujeto que conoce. Nuestra captación de las cosas es posible no sólo gracias a que la realidad es inteligible en sí misma, sino al acervo de conocimientos que ya poseemos, a los esquemas de comprensión que hemos ido adoptando, a los métodos de aproximación propios de cada ciencia y de cada persona, y a los modelos de interpretación de que disponemos. Habrá que añadir los prejuicios e ideologías que hemos ido haciendo nuestros.
El principio de complejidad lo podemos enunciar así: la realidad es compleja, y el hombre debe actuar de acuerdo a lo que va conociendo de ella. La necesidad de tomar en cuenta el todo de la realidad surge de la realidad misma, a esta exigencia la llamamos “principio de complejidad”. Este es un principio analítico de carácter ético, que mira a la práctica y obliga al discernimiento. Hablamos de complejidad en atención a la naturaleza de las personas, de las situaciones y de la realidad.
Este principio pone de manifiesto la posibilidad que todos los hombres tenemos de equivocarnos, y la necesidad de estar siempre en búsqueda de la verdad, del bien, de la justicia, del amor, de la paz y de la unidad.
El principio es importante para la ética, dado que su carácter normativo deriva del conocimiento de la realidad. Las exigencias éticas son exigencias de la realidad que han de evaluarse y medirse en el campo de lo objetivo, aunque sean un llamado interno a cada persona. Así por ejemplo, si alguien encuentra una persona gravemente herida, esa realidad es una exigencia ética para quien pueda ayudarla. Y dado que la realidad concreta tiene su propia complejidad y la de quien está involucrado en ella, los principios éticos no son el único factor determinante, al margen de todos los demás factores que están en juego. Estos son prácticamente imprevisibles, y no por eso podemos prescindir de ellos; el no tenerlos en cuenta es una actitud no ética. Así por ejemplo, si la persona que está gravemente herida sufre un daño más grande, o se ve en peor peligro al ser atendida por un inexperto, la obligación de atenderla desaparece.
Creemos que es posible conocer la verdad, si bien, con limitaciones y de modo aproximado; y precisamente, en atención a la realidad y a nuestro modo de conocer, es valedero el principio de complejidad: la realidad es más compleja de lo que inicialmente solemos creer, y descubrir el bien por realizar es mucho más difícil que limitarse a poner en práctica ciertos principios de forma mecánica.
La realidad es como un “sistema de fuerzas” compuesto de vectores de diferente valor y dirección. Como sistema dinámico, la resultante no puede ser la dirección de un solo vector, sino la suma, en dirección y fuerza, de todos los que están en juego. A pesar de la complejidad de un sistema, los vectores siempre forman una unidad que, en el caso de la ética, viene dada por la realidad y la situación del sujeto involucrado. Si la exigencia se separa de la persona, pierde carácter obligatorio.
El principio de complejidad no niega, ni va en contra de los criterios fundamentales necesarios para resolver los casos más complejos. No es para justificar cualquier comportamiento, o pensar que no se pueden dar soluciones decisivas, sino para atender a la situación concreta.
Interpreta mal este principio quien cree que no hay valores, normas o leyes que deban conocerse y aplicarse, dada la complejidad de las cosas. (García de Alba, Juan Manuel: Etica Profesional, Págs. 182-185)
Principio de totalidad
De la unidad y totalidad del ser humano se desprende un principio de suma importancia para la ética; cada persona es responsable no sólo de cada parte de sí, sino, principalmente, del todo de su ser personal; por eso puede disponer de las partes en beneficio del todo. Llamamos principio de totalidad a la relación determinante del todo sobre la parte, la cual podríamos enunciar así: Donde se verifique la relación de todo a parte, y en la medida exacta en que se verifique, la parte está subordinada al todo, y éste determina a la parte, por lo que puede disponer de ella en su propio interés. Tratándose del bien de la persona, para el que este principio tiene su más adecuada aplicación, el todo trasciende a cualquiera de sus partes y vale más que la suma de todas ellas. Este principio se fundamenta en la unidad del sujeto que actúa, para el que su identidad y su existencia son los valores primarios.
Los elementos no están mezclados, sino organizados en conexiones de estructura y de función. El hombre es un ser que debe tener cuidado de toda su realidad, él es una realidad total. Su obligación natural es salvar su ser personal, su vida, su libertad, su conciencia, aun perdiendo miembros, órganos, funciones o facultades.
Distingamos algunos conceptos importantes en este principio:
a) El Todo: se dice en relación a las partes, que son elementos de una unidad orgánica, psíquica, moral, individual, social, etc.
b) Las Partes: pueden ser integrantes, cuando no constituyen el todo, sino que lo integran, y quitada una parte de estas se lesiona la integridad del todo, pero no se destruye. Fuera del todo la parte no tiene sentido ni finalidad.
c) Las partes pueden ser también constitutivas (esenciales o vitales), cuando quitada una de ellas, el todo no sólo se lesiona, sino que se le destruye. Estas partes están ordenadas al todo, y su existencia y función se justifica por la finalidad del todo.
d) Tratándose de un todo moral, las partes serán también morales y como tales nunca formarán un todo físico (orgánico); paralelamente, las partes integrantes no constituirán un todo moral, sino físico, como las partes del ser humano.
e) El Dominio: es la subordinación de las partes con respecto al todo. Y es la capacidad del todo de disponer de las partes.
La persona es el principal referente (princeps analogatum) del principio de totalidad. Teniendo en cuenta el carácter analógico del principio de totalidad, es necesario determinar en cada caso particular la relación de todo a parte, y el tipo de dominio o autoridad.
El principio de totalidad se aplica a un todo moral, como la familia, la sociedad, el Estado, un equipo o una empresa, solamente de forma análoga (parecida); y en esos casos hay que cuidar de no rebasar el tipo de unidad y la relación con el todo, sacrificando a las partes. Una parte puede formar un todo, pero no bajo todos los aspectos. La persona no puede ser sacrificada (su existencia) por el Estado o la familia.
La aplicación del principio supone una jerarquía de valores que se fundamenta en la naturaleza, en la realidad, y por eso no es arbitraria. Así como es necesario atender al todo de la realidad, por el principio de complejidad, es necesario atender al todo de la persona por el principio de totalidad. El principio de totalidad abarca el todo del ser, como también de la historia, y de las experiencias personales.
Quien se deja dominar por una parte de su vida, sin superarla e integrarla, se opone a la totalidad de su ser y de su vida, que sobrepasa cualquiera de sus etapas. Los derechos y condiciones morales quedan limitados por los derechos de las personas que las componen. En cuanto a las condiciones que las instituciones pueden poner para la afiliación, la pertenencia o el trabajo, no deben rebasar las exigidas por sus finalidades.
Si una persona tiene autoridad o el dominio de una institución, y así presta un servicio, no por eso tiene derecho a poner cualquier tipo de condiciones, sino sólo aquellas que pida la naturaleza de la institución y los fines que persiga. Interpreta mal este principio quien no atiende a la naturaleza del todo; por ejemplo: quien desconoce que la persona no es una parte de la sociedad, o del Estado, y que estas instituciones no tienen autoridad para ir contra sus derechos fundamentales. (García de Alba, Juan Manuel: Etica Profesional, Págs. 185-188)
Principio de solidaridad
El principio de solidaridad surge de la naturaleza social del hombre. Esta condición del hombre que nace, vive, crece y se desarrolla en sociedad le da también un sentido de finalidad: el hombre está orientado de forma inmediata al servicio de los demás. En el orden práctico este servicio se hace realidad en el ejercicio de la profesión, la búsqueda del bien común y la atención a los más necesitados.
El principio de solidaridad se puede enunciar así: cada persona ha de contribuir al bien común según sus posibilidades, de acuerdo con los diferentes estratos del bien común. Y tiene derecho a recibir de los demás todo lo que necesita para vivir y desarrollarse, si por justas causas él mismo no puede adquirir lo necesario.
A este derecho corresponde una obligación que, según se trate, toca a los padres, a la familia, a las asociaciones intermedias y finalmente al estado. El principio de solidaridad tiene por objeto, en primer lugar, el bien común, y la obligación de contribuir a él; es un deber de justicia que cada persona debe cumplir según su propia capacidad y en atención a la necesidad ajena, promoviendo y ayudando a las instituciones tanto públicas como privadas.
La contribución al bien común tiene diversas características que deben ser tomadas en consideración:
a) La capacidad real de cada persona para contribuir con su trabajo, investigación, su cuidado por la naturaleza y por el medio ambiente, la observancia de las normas civiles, su contribución económica a través de los impuestos, etc.
b) La obligación de atender a las necesidades ajenas y a mejorar las condiciones de los demás es tanto mayor cuanto más fundamentales sean esas necesidades.
La solidaridad está vinculada a los valores de justicia, libertad, igualdad, participación, etc.; expresa la condición ética de la vida humana común, y tiene como acción suprema el compartir y tomar parte. Todos los hombres tienen derecho a los valores humanos, como la verdad, la libertad, el desarrollo, la justicia, la paz, etc.
Interpreta mal el principio de solidaridad quien se escuda en él para no asumir sus responsabilidades personales. O también, quien abusa de los bienes y servicios comunes pensando que con eso no daña a nadie. (García de Alba, Juan Manuel: Etica Profesional, Págs. 185-190)
Principio de subsidiaridad
El principio de subsidiaridad surge del derecho que tienen todas las personas a crecer y a desarrollar sus facultades y exige que quienes tienen mayor capacidad, autoridad, experiencia o conocimientos, no asuman los trabajos, las decisiones, las funciones y obligaciones que pueden ir asumiendo la persona subordinada, porque con eso se impide su crecimiento.
Este principio trae consigo la obligación de atender al desarrollo de la persona y de dejar en sus manos todo aquello que pueda realizar por sí misma. Es de suma importancia que la persona sea agente activo de su propio desarrollo, porque tratarla como objeto dentro de un plan sería despreciar su dignidad, su libertad y su responsabilidad.
El principio de subsidiaridad puede plantear el problema de determinar hasta dónde se debe ayudar a las personas sin hacerles daño. En el campo social y político el principio de subsidiaridad implica que ni el Estado ni la Sociedad deberán sustituir la iniciativa y responsabilidad de las personas, y de los grupos sociales intermedios, en los niveles en que éstos puedan actuar; ni destruir el espacio necesario para el desarrollo integral de todas las personas que forman la sociedad.
Este principio implica que la persona sea apoyada y respetada en todos sus derechos por el Estado o cualquier grupo social. Exige que el Estado no asuma más responsabilidades que las requeridas por el bien común y que sobrepasan las posibilidades de los particulares. Se ha de evitar cualquier paternalismo atrofiante y se pretende que todo tipo de sociedad esté al servicio del hombre y no el hombre esclavizado por la sociedad. Es fácil de comprender que este principio nunca será aceptado por ninguna sociedad o Estado totalitario. En algunas culturas todavía se piensa, que a la aristocracia, o a la autoridad le toca el saber, pensar, decidir y mandar, y a todos los demás, obedecer.
Este principio fundamenta la democracia y se opone al desempeño autócrata de la autoridad. Se falta a este principio cuando la autoridad piensa, decide, y actúa en lugar del subordinado, de tal manera que este llega a aceptar y hasta preferir que sea otro quien tome las decisiones y responsabilidades que le pertenecen. (García de Alba, Juan Manuel: Etica Profesional, Págs. 190-191)

LOS VALORES PERSONALES
Las personas son felices cuando hacen aquello que les gusta y que está
alineado con sus deseos más profundos. Por el contrario, se sienten mal
cuando se ven obligadas a realizar aquello que no les agrada o va en contra de
sus principios.
Toda persona tiene un conjunto de criterios de valoración que denominamos
valores sobre aquello que es importante y le permite sentirse bien, por
ejemplo: la salud, la seguridad, la tranquilidad, el amor, etc. Estos son valores
o estados internos hacia los que la persona tiende.
Si una persona valora mucho la creatividad, será feliz cuando pueda
desempeñar un trabajo que le permita aportar y desarrollar sus ideas. Si tiene
que realizar un trabajo rutinario donde sus ideas no son tenidas en cuenta,
probablemente se sentirá frustrada y quizá se plantee cambiar de trabajo.
Existen otros estados que nos hacen sentir mal como pueden ser la
humillación, la frustración, la depresión, etc. Estos valores o estados internos
son aquellos de los que las personas tratan de alejarse.
Una persona que tenga un compañero de trabajo con más experiencia que le
corrija aquello que no le sale bien puede sentirse humillada cada vez que el
otro lo hace. Si la humillación está muy alta en la jerarquía de valores de los
que esa persona trata de alejarse probablemente tratará de evitar relacionarse
con ese compañero, perdiendo quizá la oportunidad de aprender de su
experiencia.
Nuestros valores nos permiten disponer de criterios que son aplicables a una
amplia variedad de situaciones y contextos.
Por otro lado, nuestros valores están relacionados con ciertos estados internos
con los que conectamos placer o dolor y que deseamos tener o evitar.
Existen dos categorías de valores básicos:
- Valores o estados hacia los que tendemos dado que significan placer
(felicidad, éxito, salud, seguridad, amor, etc.).
- Valores o estados que tratamos de evitar dado que nos producen
dolor (humillación, celos, depresión, temor, etc.).
En nuestra vida también hay cosas que deseamos tener por el estado que
pensamos nos pueden proporcionar. A este tipo de cosas las denominamos
valores intermedios, dado que nos permiten alcanzar un valor básico.
Un ejemplo de valor intermedio puede ser el dinero.
Para descubrir cuál es el valor básico que hay detrás de un valor intermedio
conviene hacerse la pregunta:
¿Que me da el (dinero)?. La respuesta puede ser: seguridad
El dinero es pues un valor intermedio dado que nos puede permitir alcanzar
un valor básico: la seguridad.
Los valores nos permiten disponer de criterios que son aplicables a una gran
variedad de situaciones y en general indican para que hacemos algo (que es lo
que estamos buscando al realizar una determinada conducta).
Para progresar y evolucionar de forma consistente en nuestra vida es
conveniente que conozcamos nuestra escala de valores. Si nos hacemos
conscientes de lo que es realmente importante podremos tomar nuestras
decisiones con más facilidad y coherencia.
Si una persona para alcanzar una determinada meta en su vida no tiene en
cuenta sus valores y los vulnera entrará en un conflicto interno que le restará
la coherencia necesaria para alcanzar un éxito pleno.
En algunas ocasiones se pueden también producir situaciones en las que dos
valores estén en conflicto. Por ejemplo:
Complacer a los demás Hacer lo que es justo
Esta situación de incongruencia puede mantener a una persona en estados de
duda o indecisión durante ciertos periodos de tiempo que pueden prolongarse y
hacérselo pasar bastante mal.
En estos casos será necesario resolver la situación de conflicto de valores
producida. Aclarar cual es el valor más importante y resolver el conflicto evitará
que surjan conflictos similares en el futuro.
Dentro de las dos categorías de valores que hemos comentado todos
tenemos establecida una jerarquía, consciente o inconsciente, de nuestros
valores básicos. Es decir, hay valores a los que damos más importancia y por
ello influyen de una forma más directa en nuestra conducta.
A veces, ciertos valores como tener éxito o poder pueden ser de tanta
importancia para una persona que lleguen a desequilibrar otros aspectos de su
vida como sus relaciones personales. Quizá todos hemos oído hablar o
conocemos personalmente a alguien que tiene dinero y parece haber
alcanzado el éxito profesional pero sin embargo se encuentra solo y sus
relaciones dejan mucho que desear.
Un proceso sencillo para descubrir la jerarquía de valores para una
determinada conducta es el que indicamos a continuación:
1. Elige algo que podrías hacer pero que no deseas realizar.
Ejemplo: Lavar la vajilla
2. ¿Que te hace no lavar la vajilla?
- Ahorrar tiempo al no haberse acumulado suficiente cantidad.
3. ¿Que es más importante que ahorrar tiempo y que te haría lavar la
vajilla?
- La visita de una persona con la que no tengo mucha confianza y en la
que deseo causar una buena impresión.
4. Puedes continuar descubriendo los valores que son cada vez más
importantes utilizando la pregunta:
¿Que es más importante que... (causar buena impresión)? (último valor)
A continuación se indica un ejemplo de la jerarquía de valores (de menor a
mayor) que hace que una persona realice o no esa conducta.
IDEARIO DE VALORES
I RECONOCER EL MERITO EN LOS DEMÁS
Por la parte que hayan tomado en el éxito de la empresa y señalarlo de manera espontánea, pronta y pública. Usurpar ese crédito, atribuirse a sí mismo méritos que corresponden a quienes trabajan a las órdenes propias, sería un acto innoble, segaría una fuente de afecto e incapacitaría para comportarse como corresponde a un ejecutivo.

II CONTROLAR EL TEMPERAMENTO
Debe tenerse capacidad para dirimir pacífica y razonablemente cualquier problema o situación, por irritantes sean las provocaciones que haya que tolerar. Quien sea incapaz de dominar sus propios impulsos y expresiones, no puede actuar como director de una empresa. El verdadero ejecutivo abdica el derecho de la ira.

III NUNCA HACER BURLA
De nadie ni de nada. Evitar las bromas hirientes o de doble sentido. Tener en cuenta que la herida que asesta un sarcasmo, nunca cicatriza.

IV SER CORTES
No protocolario, pero si atento a que los demás encuentren gratos los momentos de la propia compañía.

V SER TOLERANTE
De las diversidades que puedan encontrarse en la raza, color, modales, educación o idiosincrasia de los demás.

VI SER PUNTUAL
Quien no puede guardar sus citas, muy pronto se constituirá en un estorbo.

VII SI UNO ES VANIDOSO, HAY QUE OCULTARLO
Como el secreto más íntimo. Un ejecutivo no puede exhibir arrogancia ni auto-complacencia. Cuántas veces los fracasos de hombres bien conocidos confirman el adagio de “el orgullo antecede a la caída”. Cuando uno empiece a decir que otros empleados son torpes, o que los clientes son mezquinos o necios, habrá empezado a meterse en embrollos.

VIII NO ALTERAR LA VERDAD
Lo que uno afirme, debe hacerlo reflexionando; y lo que prometa, debe cumplirlo. Las verdades a medias pueden ocultar errores, pero por poco tiempo. La mentira opera como un bumerang.

IX DEJAR QUE LOS DEMAS SE EXPLAYEN
Especialmente los colaboradores, hasta que lleguen al verdadero fondo del problema, aunque tenga que escuchárseles con paciencia durante una hora. Haría uno un pobre papel como director, si dominara una conversación en vez de limitarse a encauzarla.

X EXPRESARSE CONCISAMENTE
Con claridad y completamente, sobre todo al dar instrucciones, nunca estorba un buen diccionario a mano.

XI DEPURAR EL VOCABULARIO
Eliminar las interjecciones. Las voces vulgares y los giros familiares debilitan la expresión y crean malentendidos. Para demoler verbalmente a sus enemigos, los grandes parlamentarios nunca emplearon una sola expresión vulgar.

XII ASEGURARSE DE DISFRUTAR EL TRABAJO
Es muy legítimo tener pasatiempos predilectos e intereses en otras cosas, pero si se estima como un sacrificio venir al trabajo, entonces lo que se necesita es un descanso o alguna otra compañía en donde laborar.

XIII RECONOCER EL ENORME VALOR DEL TRABAJADOR MANUAL
Cuya productividad hace posible la posición directiva y afirma el futuro de ambos.

XIV PENSAR EN EL INTERES DEL NEGOCIO MAS QUE EN EL PROPIO
Es buena táctica. La fidelidad a la empresa promueve el propio beneficio.

XV ANÁLISIS POR ENCIMA DE LA INSPIRACIÓN O DE LA INTUICIÓN
Este debe ser el antecedente para actuar.

XVI LA DEDICACIÓN AL TRABAJO
Beneficia al individuo, a la empresa y a la sociedad entera. En esto se asemeja a un sacerdocio.

XVII SER MODESTO
Si no se comprende que nada tiene que ver con el valor de la persona, el tamaño del automóvil o de la casa, o el número de amigos y de los clubes a que se pertenece, los lujos y el rótulo de la puerta del despacho y si estas osas significan para uno más que la tarea bien y calladamente cumplida y los conocimientos y el refinamiento espiritual para adquirirlos, entonces se precisa un camino de actitud de trabajo.
Elementos de una visión
 Formulada para los líderes
 Dimensión del tiempo
 Integradora
 Amplia y detallada
 Positiva y alentadora
 Realista y posible
 Consistente
 Difundida interna y externamente

Elementos de la misión.
 Definición del negocio
 Visión y metas principales
 Filosofía corporativa


Ejemplo de memorándum.

Para:
               

Mauricio del Moral , Director General

De:
               

Luz María Durán

Asunto: 
               

Reunión de Ventas

El área de ventas llevará a cabo su reunión mensual el día 22 de Abril del 2008. En la reunión se discutirán los temas referentes al incremento de ventas que se ha alcanzado en el último trimestre.

Es muy importante contar con su presencia.

Saludos a UD.

Atentamente
Luz María Durán
Gerente Ventas

Ejemplo de carta

Talleres La Paz
Fábrica de bombillas
Plaza Primordial nº 2
94- 473333
Sr. Director del
BANCO SUIZO
Calle Mermeladas 34
Madrid                         22 de Diciembre de 2004


Muy señor mío:
Me dirijo a usted con el ánimo de ofrecerle todo mi apoyo en esta nueva situación tan lamentable en la que se encuentra su banco.
Ya son varios años de relación la que su banco ha tenido con nuestra empresa y creo que sobran las formalidades a la hora de tratarnos como clientes, sepa usted que le considero un amigo, casi un hermano. Es por todo ello que tras las últimas caídas del Euribor y viendo que esta crisis nos va a afectar por mucho tiempo, le ofrezco, tal y como lo hicimos en 1986, la libre disposición de nuestras arcas y nuestro patrimonio líquido, de modo que su banco pueda seguir ejerciendo las operaciones financieras que llevaba acostumbradas. Podrán ustedes disponer de dicho capital para ofrecer nuevos créditos o para nuevas financiaciones. Por nuestra parte no le exigiremos ninguna comisión por cargos ni porcentajes de ganancia. Tan sólo deseamos ofrecer este apoyo sin animo de lucro para garantizar nuestras célebres relaciones ahora y en el futuro próximo.
Sin otro cometido, se despide atentamente
Vicente Solís Dermatis
Departamento técnico
Ejemplo de informe

INFORME DE CONSEJO
De conformidad con el Artículo 6o. de los Estatutos del Consejo de Administración de la Cía.  de Telecomunicaciones,  S.A.,  con fecha 16 de julio de ,   se llevó a cabo la Junta de Consejo 18,  con la asistencia de 22 Accionistas y el Secretario de Actas y Acuerdos,  concretándose los siguientes Acuerdos por unanimidad:
1.- A partir del lo.  de enero del año próximo se incrementará el capital social de la empresa en $11,000,000.00   (ONCE MILLONES DE PESOS M.N.),   para la construcción de una nueva planta de componentes electrónicos en San Juan del Río, Qro.,  con una aportación de $500,000.00 por cada uno de los 22 accionistas presentes.
2.- La Planta ubicada en Lagos de Moreno,  Jal.,  no cuenta con insumos secundarios producidos en la zona para la manufactura de aparatos de telefonía celular,  teniéndose que comprar y trasladar desde el Distrito Federal,  lo cual ha incrementado el costo de fabricación,  motivo por lo que,  se acuerda el cierre de estas instalaciones para trasladarlas en un plazo no mayor de tres años a Naucalpan, Edo. de México,  cuyo costo será estudiado y analizado por las Gerencias de Producción y de Finanzas para ser presentado a este Consejo en la próxima junta del lo. de septiembre próximo.
La junta se dio por terminada a las 20:00 horas del mismo día,  habiendo firmado todos los asistentes el acta correspondiente.
España, Madrid.,  a 3 de Diciembre de 2009.
EL SECRETARIO DE ACTAS Y ACUERDOS
LIC.   PATRICIO ZUÑIGA BARRAGAN



1 comentario:

  1. Hola a todos, siempre he visto que en esto de los valores se realizan charlas, conferencias y demás pero he descubierto un juego muy Interesante para trabajar con niños desde los 5 años: El Bingo de Valores, que maneja 30 conceptos de valores para jugar con los niños y trae una guías didacticas para padres y maestros, es muy interesante abordar desde el juego estos conceptos, les paso el link para que se animen a verlo: http://hans-educa.blogspot.com/2012/09/el-bingo-y-los-valores.html

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