Es
indudable que en toda sociedad humana existen diferencias y rasgos comunes
entre los sujetos que la conforman.
Las
diferencias que existen entre las personas se deben a diferentes factores, algunos
externos y otros son propios de cada sujeto.
Éstas
podrían considerarse como un problema, mismo que puede resolverse
homogeneizando a los individuos, o bien como una característica que enriquece a
los grupos humanos.
Esta
última visión es la que ha promovido que en los últimos años se den amplias
reformas para poder dar respuesta a una sociedad cada vez más heterogénea.
Esto
no implica eliminar las diferencias (como fueron los propósitos de una sociedad
con una actitud compensatoria y homogeneizadora), sino aceptarlas y poner al
alcance de cada persona los mismos beneficios y oportunidades para tener una
"vida normal" (Toledo, 1981).
Para
cumplir el objetivo de integrar niños con necesidades educativas especiales (n.
e.
e.) a la escuela regular, hay que intentar cambiar las percepciones y los
valores de la sociedad, y no las del sujeto "anormal" (Sanz del Río,
1988).
Derechos
humanos e igualdad de oportunidades
Por
el simple hecho de existir y formar parte de una sociedad, todos tenemos
derechos y obligaciones.
Es
así como el bienestar de una sociedad requiere que todos sus miembros sean
incluidos y aceptados, que todos tengan los mismos derechos y que se respeten
las diferencias individuales.
Tomando
en cuenta lo anterior, una persona "discapacitada", al igual que el
resto de los ciudadanos, tienen derechos fundamentales, entre ellos, el derecho
a una educación de calidad.
Para
ello, es necesario que primero se le vea como persona y después como un sujeto
que requiere de atención especial.
La
integración educativa, más que ser una iniciativa política, es un derecho de
cada alumno, un derecho que busca la igualdad de oportunidades para ingresar a
la escuela (Riux, 1995; Roaf y Bines, 1991).
Escuela
para todos
El
concepto de Escuela para Todos va más allá de garantizar que todos los alumnos
tengan acceso a la escuela, esto es, este concepto no está solamente ligado con
la cobertura.
En
los últimos años, se ha hecho necesaria una reforma en el sistema educativo
para que, de esta manera, se pueda dar respuesta a las necesidades de todos los
alumnos.
La
UNESCO propone que, para que se logre esta reorientación de la educación, es
necesario que la escuela atienda a la diversidad y que tenga calidad.
En
el artículo 1º. de la Declaración Mundial sobre Educación para Todos (1990) se
menciona que cada persona debe contar con las posibilidades de educación
necesarias para satisfacer sus necesidades de aprendizaje.
Es
decir, que todos los alumnos tienen derecho a una atención adecuada en el
ambiente menos restrictivo posible (Fairchild y Henson, 1976; Schmelkes, 1995).
Para
lograr una escuela para todos es necesario que la escuela (esto es, el
director, supervisor, los maestros):
* Se
preocupe por el progreso individual de los alumnos, planteando un currículo flexible
que responda a las diferentes necesidades que éstos presentan.
* Se
asegure que todos los niños, sin importar sus características, aprendan.
*
Cuente con los servicios de apoyo necesarios.
*
Reduzca los procesos burocráticos.
*
Reeduque a sus maestros.
Entienda
de manera diferente la organización de la enseñanza. El aprendizaje se debe
conceptuar de manera diferente, como un proceso que se construye por el
individuo, con su experiencia cotidiana, conjuntamente con los demás (García
Pastor, 1993; Slee en Ainscow, 1991; Remus, 1995; Marchesi y Martín en Coll,
Palacios y Marchesi, 1990).
Estos
fundamentos filosóficos constituyen la base ética y moral que permite pensar en
un ideal de hombre, de ciudadano, que se ha de formar en las aulas con una serie
de atributos y características, de habilidades y capacidades, que le permitan
integrarse a la sociedad.
Necesidades
educativas especiales
Actualmente
se busca que las personas con discapacidad tengan una vida tan
"normal" como sea posible.
Por
tal motivo, se prefiere utilizar una terminología menos descalificadora que
permita un cambio en la concepción que se tiene de las personas con alguna
limitación y facilite que la sociedad en general, las valore, primero como
individuos y después como sujetos que requieren de apoyo especial.
Así,
se emplea el término de necesidades educativas especiales (n.e.e.) para
referirnos a los niños con discapacidad que, al igual que algunos de sus
compañeros sin discapacidad, presentan problemas o alguna dificultad para aprender.
Resulta
necesario aclarar que el concepto de n.e.e. únicamente se utiliza dentro del
contexto educativo.
En
otras áreas tendría que hablarse de necesidades familiares especiales,
necesidades sociales especiales, necesidades laborales especiales, etc. Sin
embargo, esto aún no sucede.
De
la misma manera es importante destacar que cualquier niño puede llegar a
presentar n.e.
.,
no sólo el niño "discapacitado". Hay niños con discapacidad que
asisten a clases regulares y no presentan problemas para aprender, mientras que
hay niños sin discapacidad que sí los tienen.
En
otras palabras, no todos los niños con discapacidad presentan n.e.e., ni todos
los niños sin discapacidad están libres de ellas.
Este
concepto de n.e.e. comenzó a utilizarse en los años 60's; sin embargo, en ese
momento no se modificó por completo la concepción dominante que se tenía acerca
de las personas que presentaban deficiencias.
Fue
hasta 1978, cuando el concepto se popularizó a partir del reporte Warnock, que
fue un estudio realizado en la Gran Bretaña para describir cuál era la
situación de la educación especial (García Pastor, 1993).
De
sus resultados, se derivaron muchas de las normas legales, hasta hoy vigentes,
en ese lugar.
En
palabras propias de dicho informe se plantea la situación de la siguiente
manera:
"En
lo sucesivo, ningún niño debe ser considerado ineducable: la educación es un
bien al que todos tienen derecho.
Los
fines de la educación son los mismos para todos, independientemente de las
ventajas o desventajas de los diferentes niños.
Estos
fines son, primero, aumentar el conocimiento que el niño tiene del mundo en el
que vive, al igual que su comprensión imaginativa, tanto de las posibilidades
de ese mundo como de sus propias responsabilidades en él; y, segundo, proporcionarle
toda la independencia y autosuficiencia de que sea capaz, enseñándole con este
fin lo necesario para que encuentre un trabajo y esté en disposición de
controlar y dirigir su propia vida.
Evidentemente,
los niños encuentran diferentes obstáculos en su camino hacia ese doble fin;
para algunos, incluso, los obstáculos son tan enormes, que la distancia que
recorrerán no será muy larga
esta muy bien
ResponderEliminarhola
ResponderEliminaresto es muy util para cada persona!!!!!!!!!!!!!!
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